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El yoni es fresco, fuerte y carnoso, aunque delicado, y siente amor y respeto por el marido.
Así es... el temperamento más alto" (India central)


El beso

El beso es de cuatro clases: moderado, contraído, oprimente o suave, según las partes del cuerpo que se besen, puesto que las diferentes clases de besos resultan apropiadas para diferentes partes del cuerpo.

Algunos dicen que no existe orden ni momento determinados entre el abrazo, el beso y la opresión a rasguño con las uñas o los dedos, pero generalmente todas estas cosas deben hacerse antes de la unión. Sin embargo, Vatsyayana opina que cualquier cosa puede hacerse en cualquier momento, puesto que en el amor no hay tiempo ni orden.

En ocasión de la primera cópula, los besos y las otras cosas mencionadas deben usarse moderadamente. No deben continuarse durante largo rato y deben hacerse alternativamente. No obstante, en ocasiones subsiguientes puede ocurrir lo contrario y la moderación resultar inecesaria.

Los lugares a besar son los siguientes: la frente, los ojos, las mejillas, el cuello, el pecho, los senos, los labios y el interior de la boca. Las junturas de los muslos, los brazos, el ombligo la pelvis y el yin.

 

El estudio de textos eróticos era esencial para un hombre rico con
varias esposas que pretendiera satisfacerlas a todas (Ragjasthán)

 

Durante la segunda y tercera noches, el matrimonio a medida que la confianza se acrecienta, la acariciará con las manos y besará todo su cuerpo. También pondrá sus manos sobre sus muslos y los acariciará, y si esto sale bien, acariciará después las junturas se sus muslos. Si ella trata de impedírselo, le dira "¿Qué hay de malo en ello?" y la persuadirá para que lo deje hacer. Una vez dado este paso, tocará sus partes íntimas, aflojará su cinturón y el lazo del su vestido y, alzando su parte inferior, le acariciará la ingle. A continuación, ha de enseñarle las sesenta y cuatro artes, contarle cuánto la ama y describirle las esperazas que había concebido respecto a ella. También le prometerá fidelidad y disipará sus temores acerca de posible rivales, y por último, tras haber vencido su timidez, empezará a disfrutar de ella de manera que no la asuste. Todo esto es necesario para despertar la confianza de una muchacha, y sobre el tema se ha escrito estos versículos: "Un hombre que actúe según las inclinaciones de una muchacha procurará conquistarla de modo que ella pueda amarle y concederle su confianza. Esto no se logra sigueindo a ciegas las inclinaciones de una muchacha, ni oponiéndse totalmente a ellas sino mediante la adopción de un término medio. Quién sepa hacerse amar por las mujeres, así como cuidar de su honor e inspirarles confianza, este tiene el amor asegurado. Pero quien abandona a una muchacha porque la cree demasiado tímida, es desperciado por ella como una bestia que ignora el funcionamiento de la mente femenina.

 

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